La fundación de Mursiya, que quiere decir "La Afincada", se debe a Abd-al-Rahman II, de la dinastía Omeya, y está fechada entre el 825 y el 831, según distintas fuentes. Perteneció a la cora, (circunscripción territorial) de Todmir o Teodomiro, donde sustituyó a Orihuela en las funciones de capital.

Almería, Denia y Valencia la poseyeron sucesivamente hasta 1063. En 1078 fue conquistada por Al Mutamid de Sevilla y en 1090 dependía de los almorávides. Córdoba la domina en 1143 y el rey levantino Muhammed ben Mardanish fue su señor entre 1147 y 1172. Después pasó a poder de los almohades. Conquistada por el príncipe Alfonso tras la capitulación de Alcaraz en 1243, Jaime I el Conquistador aún tuvo que sofocar una rebelión en 1266 y la donó al Reino de Castilla, época a partir de la cual la ciudad se reorganiza y van surgiendo los distintos gremios cuyas huellas son aún visibles en el callejero urbano.

En la segunda mitad del siglo XIX se creó el Barrio del Carmen, en la otra orilla del río Segura, y comenzó la verdadera expansión de la ciudad, que se declaró cantón independiente en 1873. Fracasado el intento cantonalista, pasó a ser capital de la región de Murcia, incluyendo la provincia de Albacete, hasta que con la última reorganización autonómica se convirtió en capital de la actual Comunidad Murciana.

Las principales visitas pueden realizarse a:

    Catedral
    Palacio Episcopal
    Plaza de Santo Domingo
    Casino
    Iglesia de Santo Domingo
    Plaza Romea con el Teatro Romea
    Iglesia Convento de Santa Ana
    Iglesia Convento de Santa Clara
    Universidad
    Iglesia de la Merced
    Iglesia y Colegio de San Esteban
    Iglesia de San Miguel
    Iglesia de San Nicolás
    Museo Salzillo
    Palacio Almudí
    Convento Iglesia de las Verónicas
    Paseo del Malecón