ESCUELA DE JOCKEYS.
Transcribo noticia aparecida en el digital Madridiario de hoy relacionada con las consecuencias positivas de la reapertura del Hipódromo de la Zarzuela.
El cierre del Hipódromo de la Zarzuela durante nueve años ha provocado una escasez total de profesionales del mundo de las carreras en la Comunidad de Madrid. Una situación que, una vez reabierto el hipódromo, debe solucionarse para reelanzar un deporte hípico que, desde que este recinto abrió por primera vez sus puertas en 1941, siempre ha contado con un gran número de aficionados en la capital. Para ello, el Hipódromo de la Zarzuela, en colaboración con el Ayuntamiento de Madrid, ha puesto en marcha una escuela de aprendices para formar a futuros jockeys y amazonas así como herradores y mozos de cuadras. El responsable de afrontar este reto es Claudio Carudel, considerado el mejor jockey de la historia de las carreras en España.
Desde el pasado 23 de octubre los madrileños han podido volver a disfrutar de las carreras de caballos en el Hipódromo de la Zarzuela, después de nueve años de inactividad. Desde entonces, todas las jornadas han contado con un lleno absoluto de público, lo que ha demostrado de forma rotunda que los madrileños estaban ansiosos de que volviera a abrirse un recinto hípico que comenzó su andadura en mayo de 1941. Esta reapertura ha sido posible gracias al resultado de un proyecto impulsado por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), que ha contado con la colaboración de Loterías y Apuestas del Estado (LAE). Un proyecto que tenía como principal objetivo recuperar para Madrid la tradición de las carreras de caballos que, desde siempre, ha estado ligada al nombre y a la cultura de las principales ciudades del mundo.
Sin embargo, la reapertura del hipódromo necesita estar respaldada por los profesionales de este sector, los cuales sufrieron una crisis profunda como consecuencia del cierre del Hipódromo de la Zarzuela durante nueve años consecutivos. Para solucionar este grave problema, el hipódromo, en colaboración con el Ayuntamiento de Madrid, ha puesto en marcha una escuela de aprendices y oficios para formar a futuros jockeys y amazonas así como a herradores, guarnicioneros y mozos. Se trata de todo un reto que no ha tenido miedo de afrontar Claudio Carudel, considerado el mejor jockey de la historia de las carreras en España, ya que "hay que recuperar todas las figuras del mundo de las carreras porque con el cierre del hipódromo nos hemos quedado sin nada", según admite el propio jinete, ahora asesor del Hipódromo de la Zarzuela en materia hípica y director de esta escuela de aprendices.
En octubre se puso en marcha este curso, totalmente gratuito, que tendrá lugar hasta el mes de febrero del año que viene. Constará de 500 horas lectivas, de las cuales 425 serán prácticas, destinadas a que los alumnos aprendan, en el propio hipódromo, todo lo relacionado con el cuidado, la monta y manutención de los caballos de carreras, con la finalidad de que lleguen a formar parte de la plantilla de profesionales de los actuales entrenadores y desarrollen su carrera profesional en el mundo del turf. De hecho, Claudio Carudel no duda de la efectividad de esta escuela de oficios ya que está convencido de que "un cuarenta por ciento de los alumnos llegarán a ser jockeys profesionales que competirán en carreras. No lo dudo". De momento, los preparadores actuales ya se han interesado por los doce alumnos que forman parte de este primer curso, "aunque no será el único ya que nuestra intención es terminar uno para empezar otro", según aclara Carudel, por lo que los primeros participantes en la escuela de oficios "ya tienen trabajo seguro", como asegura el director de este proyecto.
"Lo principal es enseñar este oficio cuando los alumnos son jóvenes", según destaca el jockey, de ahí que este primer curso esté formado por alumnos que "tienen 16 años como mínimo, porque la ley lo exige así aunque realmente lo ideal es que empezasen con 14 años", según reconoce el director de la escuela de aprendices. La mayor parte de los alumnos de este primer curso son chicas, diez de doce, debido a que "ha sido más fácil encontrar chicas porque les acompaña el físico adecuado para ser un jockey, ya que hoy en día la gente es más grande que antes y pesa más", destaca Claudio Carudel. Y es que no todo el mundo puede ser un jinete profesional debido a que se debe tener unas características físicas adecuadas, como tener una complexión atlética y delgada, ya que lo perfecto es que un jinete no supere los 60 kilos, tirando por lo alto. Quizás por eso, este deporte hípico que, hasta ahora, todo el mundo lo relacionaba con hombres empiece a abrir sus puertas a las mujeres "que lo pueden hacer igual de bien", según manifiesta Carudel, quien disputó 6.164 carreras y logró 1.455 victorias, ganando en doce ocasiones el Gran Premio de Madrid.
Raquel Caparrós es una de las alumnas de esta escuela de oficios que decidió apuntarse al curso porque "desde siempre me han gustado los animales y, más concretamente los caballos, por lo que si puedo trabajar en una profesión que me gusta pues mucho mejor". Sin embargo, para llegar a tener un futuro en el mundo de las carreras es necesario, como señala el director de la escuela de oficios, "empezar realizando los trabajos más sucios" como puede ser limpiar los caballos y las cuadras para después empezar y aprender a montarlos. "La mayor parte de los chicos que participan en esta escuela les gustaban los caballos pero no tenían ninguna noción sobre ellos, por eso es fundamental empezar las nociones desde cero", destaca Carudel.
Para ello, los equinos que se utilizan para formar a los alumnos son "caballos viejos que nos han cedido los propietarios para empezar con la escuela. Son caballos que no se ven en las carreras pero que nos sirven muy bien para enseñar a los alumnos", como señala el jockey. Ahora mismo, la escuela de oficios dispone de cinco caballos "aunque esperamos tener pronto seis, que es la cifra ideal", según destaca Carudel.
Tanto con la escuela de aprendices como con la reapertura del Hipódromo de la Zarzuela los amantes del mundo hípico esperan que las carreras de los caballos, con todo lo que conllevan, no vuelvan a desaparecer de la capital de España. De momento, esta primera temporada de otoño, que constará de 51 carreras, se prolongará durante todos los domingos hasta el 25 de diciembre incluido.







YEIFERSON GAVIRIA dijo
QUIERO SER JOCKEYS TENGO TODO EN ORDEN
14 Junio 2006 | 05:45